jueves, 17 de abril de 2025

San Pedro

 

 

 

Ustde puede sr católico o no, sin embar
go es difícil negar que la Basílica de San Pedro en Roma es una asombrosa proeza arquitectónica y artística. La primera piedra de esta estructura santificada se colocó el 18 de abril de 1506 y sigue siendo escenario de la pompa y el esplendor papal en la actualidad. Aquí tienes algunos datos sobre la casa que Pedro construyó (según la tradición católica, al menos).


La primera Basílica de San Pedro se construyó por orden de Constantino I alrededor del año 324 d. C. Fue allí donde Carlomagno fue coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico el día de Navidad del año 800 d. C. No queda mucho de la basílica original, pero aún se puede encontrar un fragmento de mosaico del siglo VIII en la Basílica de Santa María en Cosmedin, y ocho de las columnas originales del antiguo altar se trasladaron a la nueva (actual) Basílica de San Pedro.
Es una de las iglesias más grandes del mundo.

Como la iglesia más importante del catolicismo, San Pedro es, como era de esperar, enorme. Con más de 180 metros de largo y casi 137 metros de alto en la cima de su cúpula, ofrece amplio espacio para exhibir pinturas, esculturas, elementos arquitectónicos y objetos religiosos de incalculable valor, incluyendo obras de Miguel Ángel, Bernini, Caravaggio, Donatello y muchos más. Sin embargo, San Pedro ya no es la iglesia más grande del mundo cristiano; la colosal Basílica de Yamusukro, en Costa de Marfil, ostenta el récord desde 1989.


Los entierros incluyen a 91 papas, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Otón II y la reina Cristina, quien abdicó del trono sueco para convertirse al catolicismo.


La Piedad de Miguel Ángel se encuentra en la Basílica de San Pedro (lo que no la salvó de sufrir abusos).

Cuatro dedos de María se rompieron en algún momento del siglo XVIII cuando la escultura de Miguel Ángel de Jesús y su madre fue trasladada por la basílica. Fueron reparados en 1736. Pero el peor incidente ocurrió en 1972 cuando un geólogo llamado Laszlo Toth irrumpió en la basílica y atacó la obra maestra de mármol de casi 500 años de antigüedad con un martillo. Gritando "Soy Jesucristo", le arrancó completamente el antebrazo a María, le arrancó un trozo de la nariz y le dañó un párpado.

El Vaticano erigió una barrera protectora de vidrio alrededor de la Piedad en 1973 (la pantalla original fue reemplazada en 2024 por un cristal de alta tecnología, a prueba de balas e irrompible). Si se observa con atención, aún se puede ver dónde sufrió los daños. La Piedad es también la única obra que Miguel Ángel firmó. Se dice que escuchó hablar de esta gran estatua que otro escultor, Cristoforo Solari, había creado. Era la estatua de Miguel Ángel, por supuesto, y en un arrebato de orgullo, fue y estampó su firma en la banda de María. Más tarde se arrepintió y dijo que nunca volvería a firmar nada.

La Puerta Santa se abre solo en años santos.

Cada 25 años aproximadamente se celebra un Año del Jubileo  (2025 es uno de ellos), designado por el Papa, que destaca las peregrinaciones a Roma, la reconciliación y la renovación de la fe en la Iglesia católica. Los peregrinos pueden recitar una oración especial a la Puerta Santa y pasar por ella para recibir una indulgencia plenaria, una dispensa que libera a los penitentes de sufrir las consecuencias terrenales de sus pecados.


La parte superior de la columnata de la Plaza de San Pedro contiene 140 estatuas de varios santos.


Las figuras esculpidas fueron realizadas por numerosos artistas a lo largo de 41 años, de 1662 a 1703. No se registran los nombres de todos los artistas, pero los que sí lo fueron (y las estatuas que crearon) se encuentran aquí.


El baldaquino de 29 metros de altura generó controversia cuando se inauguró en 1633.

 

El baldaquino, el arco de columnas en espiral sobre el altar mayor de la basílica, fue diseñado por el famoso artista barroco Gian Lorenzo Bernini para ser el epítome de la opulencia, algo que algunos fieles criticaron duramente. Supuestamente, el bronce utilizado para crear el baldaquino se tomó del tejado del antiguo Panteón romano, algo que no entusiasmó demasiado a los italianos,ciento noventa y un escalones suben hasta la cima de la cúpula de San Pedro.

Las escaleras no son para los que se ponen nerviosos. En algunos tramos, la "escalera" es tan estrecha que no hay espacio para barandillas, así que hay una cuerda que recorre el centro para sujetarse. Y a veces, es estrecha e increíblemente inclinada. Sin embargo, no es necesario subirla entera. Tomar un ascensor te ahorrará unos 171 escalones.


Los Scavi albergan los (posibles) restos del mismísimo San Pedro.

Se cree que los Scavi albergan la tumba de San Pedro. En 1968 se descubrieron exactamente 134 fragmentos óseos en un nicho con la frase Petros eni ("Pedro está aquí" en griego). La datación por carbono ha demostrado que se trata de los restos de un hombre de entre 60 y 70 años del siglo II d. C., y no se ha determinado que ningún fragmento sea hueso del pie. 

Esto parece coincidir con las historias que sugieren que, tras ser crucificado boca abajo, Pedro fue bajado de la cruz de forma rápida y espantosa: simplemente lo cortaron por los tobillos en lugar de retirarlo.


Es tradición frotar el pie derecho de una estatua de San Pedro.
San Pedro y su afortunado pie derecho. 


Una estatua de bronce de San Pedro, posiblemente fundida en el siglo V d. C., ha recibido mucho cariño: es tradición que los visitantes de la basílica le besen o froten el pie al pasar. La diferencia en sus pies permite apreciar cuántas personas lo han hecho. Los dedos del pie derecho están completamente desgastados, mientras que los del pie izquierdo conservan sus dedos individuales.


Isla de Pascua

 

ISLA de PASCUA



Todo partió con una llamada de mi amigo de la infancia, René Baudrand.
El es el motivador principal de esta parte del libro, pues sin muchos rodeos; me dijo que tenía dos horas para escoger asiento en un viaje a Rapa Nui.


René, quien tiene una hija y un nieto en Isla de Pascua, cuenta con varios amigos allá, y ganas permanentes de ir a verlos.
Bajé unos libros y guías de Amazon, para darme una idea de ese lugar que esta en la mitad de la nada, a cinco mil kilómetros de cualquier lugar habitado,
Había que proveerse de Somb

rero, corta vientos, cremas solares y , en fin, todo lo pertinente a una excursión de este tipo.
Mi inseparable LUMIX ZS 40, más el teléfono, un iPhone 7Plus, al cual le debo muchas fotos, incluyendo la portada, tomada desde un bote que volvía muy rápido a la Isla.

Mi primer libro, antes de Internet, consumió más de un año, tomando apuntes en las bibliotecas, cosa que hoy sería impensable.
Quedo obsoleto, ya que los datos que contiene, se encuentran actualizados y mucho más socializados en la Web.


El segundo es una Historia de el Cementerio General de Santiago, daba cuenta más extensa que la pequeña reseña existente, muy buena;    pero no existía un libro. Ese sigue indemne.
Han pasado los años, y la realidad permite volver a una conversación virtual, que se concreta en un libro. No tiene estilo, tablas de contenido , indices : solo estas emociones por medio de la fotografía.
Tuve la oportunidad de viajar mucho en una época de mi vida, y las máquinas Reflex con sus lentes eran un lastre. Los rollos, con 36 fotos, no permitían fotografiar cualquier cosa...salía bastante cara esa gracia.




LA ISLA FUGAZ


Aterrizamos con una bella vista de la Isla, y todo lo que había imaginado tras estudiar mapas se fue diluyendo, cuando retomé el paso; al sentir la lluvia, que apareció rauda tras un sol intenso a la llegada.
Y, así fueron armándose los días, donde nada es perdurable. Su paisaje es el fugaz. Lo que va quedando en la memoria, son retazos intensos que no dan tregua. Un atardecer. No.
Aquí hay muchos atardeceres dentro de una puesta de sol; ritual que siguen los centenares de turistas, obnubilados en una explanada, (pag.18) acompañada de Moais, y silencio impresionante.
Hasta ahí llegaron las Guías, pero no los libros que tuve a la mano después de la experiencia
Uno de los autores que tengo a la mano, James Grant-Peterkin, enamorado de esta isla, nació en Inverness, Escocia.Y, en ese lugar si que saben de Hadas, y momentos fugaces.
Ya estudiando en Edimburgo pude seguir la pista de lo que contaba antes. Ese
Wink of the Eye, ese pestañeo, que dura justo para que transiten las hadas por sus mundos y los espíritus escoceses.


Quizás por eso, Grant- Peterkin, recurre a un personaje como Pierre Loti, (Julien Viaud, 1850- 1923). para iniciar su libro, con la experiencia de otro, sobre esta tierra en la mitad del oceano.
Loti, desde lo alto en la colina cercana a la mezquita de Eyüb, se sentaba , según dicen, con la vista puesta en los minaretes y las torres que coronan ambas orillas del Cuerno; que se adivinan en la lejanía, mientras el sol pinta el horizonte y las aguas del Bósforo.
Esa magia del sol en Rapa Nui, es una de las razones para ir; como para viajar a Estambul.



Esta no es , ni nunca ha pretendido ser una Guía de Viajes. Es un Libro de Fotografías.
Sin embargo , toda foto, tiene su Petit Histoire.


Cuando comencé mis viajes, básicamente por trabajo, la Guía de las guías era la Michelin verde para los lugares y la roja para hoteles y restoranes.
Más de alguna vez habrán escuchado historias de chefs que reciben el galardón de ser apreciado por esta publicación.


Aparecieron otras con datos cotidianos de viaje,    hasta que llegó un libro-guía. Libro por lo pesado que es para llevarlo en un viaje, pero soberbio en las fotos y edición. (sobre todo que hoy lo llevas en el tablet, junto a todas las publicaciones que quieras y videos, música y fotos por si fuese poco)
Me refiero a aquellos publicados por El País/Aguilar, que son superiores pero por décimas a National Geographic Traveller.


Estas últimas, estaban a U$ 1,99 en Borders, antes que cerrara.


LAS NUBES


No hay duda que hay ciudades que tienen una luz Particular, también tienen sus nubes, filtros de la magia.


Venecia es el ejemplo por antonomasia, y basta observar cuadros como Canaletto, que al final vendía al por mayor, pero no le quita que exista parte de su obra capturando con talento la luz Veneciana.
Los Países Bajos, donde Brujas tiene su propia luz. Esta ciudad Belga era la capital de la histórica Flandes y una de las más hermosas de Europa porque conserva un atractivo únic
su arquitectura medieval.


En su identidad, destaca la cantidad de canales que pueden recorrerse y que le valieron el nombre de Venecia del Norte.


Delft, Amsterdam y lo mejor según mi percepción para entender el tema de la luz y es guiarse por los pintores.


Jan Vermeer, el mismo de la “ Joven de la Perla”, recoge esa luz , en cuadros notables, como: El Arte de la Pintura, Mujer con balanza, o Militar y muchacha sonriendo.
 


miércoles, 16 de abril de 2025

Mi Pasión por la Música

 
 


 Música Para Ignorante como yo

 

Durante mis muchos años como presentando programas musicales en televisión, y recitales en vivo, desde escenarios muy importantes, tener los guiones y lecturas sobre los temas a tratar era y es un deber. Conté en algún libro, mi conversación con Kenneth Clark, el gran difusor de la Historia del Arte, con su programa de televisión y libro Civilization. El tenía el don de la escritura, de los libretos de las conferencias; era un comunicado nato. Y, en el punto de los Libretos, me contaba lo difícil que es trasladar los textos a las imágenes.

Cinco minutos de televisión traducen muchas horas de trabajo, de producción y hoy en día, se aligera la carga con celulares y máquinas digitales, con las que se consiguen videos de muy alta calidad. Estos es fundamental, ya que lo que era instalarse en la búsqueda de localizaciones, y después los trabajos de escenografía, luces, sonido…y que el tiempo estuviesen de buen animo para recibirnos.

Antes, durante y después de un programa, me deben haber preguntado sobre esto cientos de veces. Personas por lo demás perfectamente inteligentes y bastante cultas, muchas de ellas muy exitosas en sus propios campos de actividad, parecen sentir que hay algún secreto en escuchar música clásica, algún truco o talento innato. Incluso si les gusta la música y asisten a conciertos o a la ópera, creen que sus opiniones sobre lo que han oído no son tan buenas ni tan valiosas; en resumen, como les informan. -como la mía. (Otros, por supuesto, sienten que sus opiniones son mucho mejores que las mías y no dudan en hacérmelo saber). Es como si la música clásica fuera una logia masónica, con un apretón de manos secreto y una contraseña compartida sólo por los iniciados. Lo que nos devuelve a nuestras preguntas originales.  ¿Cómo?  ¿Por qué?

El original de este libro, desbordante de imágenes, data de el año 2019, pero venía escribiendo por años. Ahí estaban todos mis libretos, que por supuesto había que revisar, y reescribirlos en el tono adecuado para un libro, por muy poco pretencioso que este fuese.

Hace una semana salió Now and Then, de Los Beatles, y fue un impulso notable para retomar las líneas con mayor actualidad, pero conservando la misma intención, de conectar a un lector de amplio espectro que se interese en la Música Clásica…si es que la hay.



En este documento encontrará pocos discursos académicos y escasas discusiones técnicas; por otro lado, encontrará aparte iconoclastas y frecuentes referencias culturales a todo, desde las películas de Arnold Schwarzenegger hasta el ingenio y la sabiduría de Woody Allen.

Muchos de mis sentimientos son poco ortodoxos y algunos seguramente irritarán a los expertos, como me lo hicieron varias veces para corregirme una pronunciación en japonés, o traducciones al aire, que no eran de Eaton…Mi tono es ligero, mi actitud ocasionalmente irreverente. Pero espero que mi intención sea seria y sincera: hacer que el principiante comprenda y ame el mundo de la música clásica, y ayudarle a él y a ella a convertirlo en parte de sus vidas.

Para lograr este objetivo, he adoptado una estructura poco convencional. “La Música” ( Para ignorantes como yo ). Está destinado a ser conversacional, como si tú y yo estuviéramos sentados juntos, hablando de música.

Yo hago la salvedad, que mi forma de escribir es conversando. No soy escritor, ni cronista o reportero. Solo un amante de las conversaciones entre seres humanos que les interesa saber, aprender y sorprenderse por el otro; sin el otro no existimos.

Aunque he incluido bosquejos biográficos de los compositores más importantes o interesantes, así como una discusión prolongada de las obras en mi libro básico, la intención es de guía y no de erudición, que hoy gracias a la Inteligencia Artificial, puede convertir a gente muy informada sobre un tema; con el único y gran reparo, de que esas mentes puedan retener e hilvanar lo que Bard, Bing, Claude, ChatGPT, Perplexity, y no sé cuantos nacerán y morirán en el proceso.


He tratado de evitar el enfoque de la música en una larga lista de educación, o la teoría del menú chino, o cualquiera de las otras estratagemas probadas y falsas que han sido utilizadas tradicionalmente por los bien intencionados apreciadores de música que fueron la pesadilla de nuestra existencia en algunos colegios.

Mi táctica tampoco es enciclopédica. Hay muchos de esos libros, incluidos los de David Ewen y Inside Music del comentarista, Karl Haas. Pero ambos presuponen cierto conocimiento del mundo de la música clásica. Este libro no asume ninguno. Es completamente un reflejo de mis propios gustos, gustos, intereses y prejuicios y no pretende ser completo ni justo.


Tengo muchas personas a quienes agradecer, especialmente a mi amigo Leopoldo Castedo, con quien trabajamos juntos por una década en televisión, y que en su pulcro, blanco y minimalista departamento en Paseo La Habana en Madrid , apoyado sobre centenares de CD impecablemente ordenados desencadenó el tema del Capítulo Tres cuando un día me invitó a tomarnos un vino al Pipa & Co Chamartín, cruzando el túnel, o paso bajo nivel Costa Rica.

Me preguntó entre tapas: "¿Cómo escuchas música clásica?" (Madrid hace eso con la gente.) Gracias también a mi trabajo, que permitió viajar por varias ciudades del mundo aprovechando la búsqueda de historias musicales. No existía Internet, así es que muchas historias vienen de Café en Viena o Venecia, por supuesto las historias, todas infladas al infinito sobre preguntas que sus parroquianos les habían realizado en cada café que hubieron servido.

Y por último, José Luis Rosasco y Vittori di Girólamo, que cada vez que comentábamos , sobre una emisión de un programa, me decían: “No escribas para tus colegas, escribe para el espectador ”, cualquier defecto en este sentido es enteramente culpa del autor. En venganza, le he dedicado este libro.

Finalmente, unas palabras de agradecimiento a mi familia, y en especial a esos nietos que me dan likes en Instagram, cuando publico alguna portada y reseña de un libro.

Así es que si aparece Taylor Swift es un reconocimiento para estos fanáticos Swifties.





Burchard Precht

 


Una Campanada Más


No deja de ser una impresionante coincidencia, que al entrar a la Catedral de Estocolmo, construida antes del siglo 13, también, al igual que Notre Dame en París, su campanario ofrezca un bellísimo panorama de la ciudad. Las resplandecientes aguas y frondosas islas de sus alrededores decorados por el "Prado de Agne”, junto a la orilla donde alguna vez se divisaron bajas cabañas de madera donde moraban los pocos habitantes de una isla, llena de pescadores.

El tañido de la campana, llamada "Campana del Domingo”, colgada de una saliente de la torre de la iglesia medieval, pone a los habitantes en armonía con sus pasado.

Siento una gran emoción al ver la impresionante escultura de San Jorge y el dragón, figura que llevé por doce años prendida al lado del corazón, y entre los pórticos de ladrillo divisar un púlpito dorado con la sencilla y humilde firma  en un borde interior de la escala y que nadie ha osado borrar tras trescientos años de instalación: Burchardt Precht. Carin Hult, me traduce y sin saber mi apellido me cuenta del magnífico escultor, traído de Alemania, para esculpir estas obras de arte (ella me regala la foto con que concluye el libro) 

El púlpito de la catedral de Upsala es una obra maestra del escultor y ebanista alemán Burchard Precht, que lo realizó entre 1725 y 1728. El púlpito está hecho de madera tallada y dorada, y tiene forma de una concha sostenida por cuatro ángeles. En la parte superior hay una corona real rodeada de rayos de sol, y en la parte inferior hay un relieve que representa el bautismo de Cristo. 

El púlpito tiene una altura de 7,5 metros y un peso de 2,5 toneladas. Fue encargado por el arzobispo Erik Benzelius el Joven, que quería embellecer la catedral con elementos barrocos. El púlpito fue inaugurado en 1731, y se convirtió en uno de los símbolos de la catedral.

Sin embargo, el púlpito sufrió varios cambios a lo largo de su historia. En 1766, se le añadió una escalera de caracol con una balaustrada de hierro forjado. En 1886, se le quitó la corona real y los rayos de sol, que se consideraban demasiado ostentosos. En 1930, se le restauró el color original y se le devolvió la corona y los rayos. 

En 1970, se le trasladó a la iglesia de Gustavo Vasa en Estocolmo, donde se encuentra actualmente. En su lugar, se instaló un nuevo púlpito más sencillo y moderno en la catedral de Upsala.

El púlpito de Burchard Precht es una muestra del arte barroco nórdico, que combinaba la influencia francesa e italiana con el gusto local. El púlpito refleja la importancia de la palabra y la predicación en la Iglesia luterana, así como el poder y la gloria del reino sueco en el siglo XVIII. El púlpito es también una obra de gran valor artístico y técnico, que demuestra la habilidad y la creatividad de su autor

Su púlpito fue dedicado al hijo sacerdote, para que llevase la palabra de Dios a los hombres, quizá pensando siempre en la memoria de la obra de su padre: Se llamaba Christian

Veo con los oídos, escucho con el corazón, los sonidos de la campana nos avisa que hay diálogos que no se hacen con la razón.

En La Tierra de Jesús

 

 


 Mi hermano sacerdote católico, se ha transformado en un prolífico escritor. Este es su último libro, que aprovecho de compartirlo en visperas de la Semana Santa

 

 En La Tierra de Jesús


Prólogo

 

 Nunca imaginé que un viaje pudiera cambiarme tan profundamente. 

 

No hablo solo del desplazamiento físico, de los kilómetros recorridos o del
 polvo que cubría mis zapatos al final de cada día. Hablo de un viaje interior, de esos que te obligan a detenerte, mirar hacia adentro y cuestionarte todo.


Caminar por la tierra de Jesús fue mucho más que seguir los pasos de un personaje histórico o visitar lugares sagrados marcados por siglos de fe. Fue poner los pies donde Él los puso, respirar el mismo aire, contemplar el mismo cielo. Fue escuchar el eco de las palabras que cambiaron al mundo y, de alguna forma, permitir que también cambiaran el mío, en mis varios viajes a la Tierra de Jesés.


Cada ciudad, cada rincón, cada piedra parecía tener algo que decirme. Nazaret, el lago de Galilea, el desierto de Judea, Petra, Jerusalén… No eran simples destinos turísticos, sino estaciones de un viaje espiritual que se iba revelando poco a poco, como un mapa dibujado desde el corazón.


Cada lugar visitado —el lago de Galilea, el desierto de Judea, el huerto de Getsemaní, el Gólgota— me habló en su propio idioma. A veces con claridad, otras con silencios. A través de encuentros, paisajes y momentos de profunda contemplación, fui entendiendo que este viaje no se trataba solo de geografía, sino también de alma.


Caminar por donde caminó Jesús no es simplemente una experiencia espiritual. 

Es un espejo. Uno que refleja nuestras luces y sombras, nuestras preguntas más humanas y nuestras esperanzas más profundas.

martes, 15 de abril de 2025

Alejandría

 


 

Alejandría


Ptolomeo, quería atraer hasta Alejandría, la capital, el mayor número posible de sabios que anduviesen dispersos por el mundo e incluso, instalados en otras ciudades griegas.Aquí fundaría un templo dedicado a las Musas - Museion- en griego, Museum en lengua latina.

Este Museo era, además de templo, un centro de estudios de las artes liberales, al que podían asistir ciudadanos ( el concepto ciudadano, en griego es muy interesante y volveremos sobre el, en otra crónica) seleccionados que allí aprendían gratuitamente, financiados por el Rey o por el Estado, trabajando con todos los medios materiales que necesitasen, empezando por una monumental biblioteca, la célebre Biblioteca de Alejandría, (que aparece en la fotos antes de ser terminada en mi primera visita invitado a conocer la obra, y después para su inauguración.), Biblioteca que con miles de volúmenes y rollos de papiro y pergamino, se considero la más importante del mundo antiguo . La destrucción de la Biblioteca, merece capítulo aparte. Pero lo que nunca se pudo destruir fue el prestigio de la institución.

De modo que en varios lugares de Europa, fueron surgiendo a lo largo de los siglos, centros inspirados en el mismo concepto, recibiendo el mismo nombre.
En estos lugares se iban acumulando las obras de arte para el estudio o realizadas por quienes trabajaban en ellos. Al llegar el Renacimiento apareció un gusto por la conservación y estudio de lo antiguo que multiplicaron los Museos, que siempre mantuvieron la doble finalidad: la custodia y exposición de las obras acumuladas y el uso de que ellas pudieran hacer los estudiosos y eruditos del arte y las ciencias.
Hoy existen museos de todo tipo imaginable, que no viene al caso nombrar. Pero la visita a los auténticos museos ya no se hace; es parte de un paquete turístico y muchas de las veces, una penosa obligación.

Esta segunda ciudad de Egipto, que alguna vez fue la primera, y por no tener posibilidades de expansión hacia el sur, debido a los salares, ha sido reemplazada por El Cairo.

Junto a la Biblioteca que veremos, hay una propuesta Griega, para instalar a pasos de la misma, una espectacular Universidad. Es cierto, se respira un aire similar al del año 331 a.C., cuando Alejandro Magno, la convertiría en la capital del Imperio grecorromano. No está el faro de Alejandría, pero si la isla de Pharos, que algunos recordarán por la tormentosa relación entre Cleopatra y Marco Antonio.


Otros añoran el Museion donde estudiaba Euclides, y todo eso terminó finalmente cuando Napoleón , la convirtió en un gran poblado de pescadores.Actualmente, es una delicia. Estupendos mariscos frescos, un tren para visitar restos romanos, o los infaltables cafés bajo obras  “ art nouveau ”, todo por la mitad de precio que en Chile, y un café, sentado, 7 Libras egipcias. Un dólar equivale a 12, 5 Libras egipcias. ( El regateo es una tradición...aunque usted apurado, debe ofertar).

Recuerdo una frase de uno de los escritores que prácticamente se instalaron en esa ciudad. E.M. Foster recomendaba” La mejor manera de verla es vagar sin rumbo por sus alrededores”.
 -  Esa es la esencia de un Flâneur -

De hecho su centro se extiende hoy por hoy, desde Midan Saad Zahloul, hasta el paseo marítimo. Este fue antiguamente el Cesareum, un espectacular templo comenzado por Cleopatra a medida que su amor crecía por Marco Antonio, y luego completado por Octavio, su enemigo; quien se lo dedico a sí mismo.

Hay dos famosos obeliscos, pero solo en el mapa antiguo de Alejandría. Uno esta, como gran parte de esta historia, en Londres y el otro en el Central Park de Nueva York.
Mi recomendación es venirse unos días, a hoteles mucho más baratos que en El Cairo, ( estoy en el Cecil, de un estilo pseudo-moro), e iniciar recorridos tranquilos por la Tumbas de Anfushi o el Teatro romano, para 800 espectadores, y después playa..
Las Catacumbas de Kom es-Shoqafa, en tres niveles, contienen un particular rasgo:


El Triclinio, donde los familiares se sentaba a llorar a sus muertos, en bancos, que hoy todavía contienen tanta emoción como la sentida en el siglo II.
La historia se sigue en el museo grecorromano, con una colección que cubre el período del siglo III al VII, dando cuenta de un registro impresionante de una civilización y su proceso de evolución y revolución.

Conviven también, en silenciosa armonía, pero en indiscutible dualidad, la expresión Islámica radicadas fundamentalmente en  El-Gomruk y El-Anfushi, no solo por su arquitectura otomana, sino por los mercados que son un espectáculo que no ha cambiado en el tiempo.

La Mezquita Atarina, en la misma zona, es la famosa mezquita de las mil columnas. El sarcófago de siete toneladas, faltante en este lugar está…en Londres. La más grande es sin embargo, la de Abu al-Abbas al Mursi, e infaltable en su cuaderno de notas y fotografías.

No podría terminar estas líneas sin hacer referencia a la Fortaleza de el sultán Qaitbey. Este era el lugar exacto  de Pharos, una de las siete maravillas del mundo, faro construido el año 279 a.C. con 125 metros de altura más la estatua de Poseidón.
Ahora, y relájese en la playa Stanley o la Montazah que son muy buenas. Para expertos y conocedores: Ma´amoura.

Termine este artículo desde el pequeño pueblito  de pescadores de Abu Qir. Para nadar, comer mariscos, buen vino, broncearse con factor 50 (llevado desde aquí). Cuídese de tomar agua de la llave o ensaladas.


El agua de la llave, le puede provocar los mismo que a un turista desprevenido en Chile
 

EGIPTO

 


 


 

Una de las visitas, fue una invitación muy amable, del gobierno Egipcio, con dos fines: el primero dar confianzas por medio de nuestras crónicas, Al menos 67 personas, incluidos 57 turistas extranjeros, resultaron muertas entre las ruinas de Luxor (alto Egipto) en el atentado más sangriento cometido por los extremistas islámicos desde que en 1992 lanzaron su guerra sin cuartel contra el turismo, la principal fuente de ingresos del país. El grupo terrorista Gamaa Islamiya se responsabilizó una vez más de la matanza. Camuflados entre las ruinas, los atacantes esperaban la llegada de los turistas para empezar a disparar sus armas automáticas. No fue sólo un tiroteo. Los heridos de bala fueron rematados a cuchillo. El horror se prolongó durante 45 minutos la segunda, poder entrevistar a cientos ministros, sobre el estado de la Economía y Desarrollo del país.

Tras llegar al Valle de los Reyes, me imagine ese dantesco espectáculo, donde los turistas, que acababan de descender de autobuses frente a las ruinas faraónicas, caían  ametrallados. Las escalinatas y parte del interior del templo, construido hace 3400 años, quedaron sembradas de cadáveres y de personas heridas. Centenares de turistas extranjeros y ciudadanos egipcios que visitaban al lugar se arrojaron al suelo entre las balas o se  ocultaron detrás de las gruesas columnas de piedra caliza de las ruinas, tratando de salvar la vida, en tanto que la policía devolvía el fuego, me cuenta el guía junto a la patrulla armada que nos escolta.

Y, la segunda idea , como dije, era entrevistar a dos ministros, sin pauta, y en un tono de conversación libre sobre variados temas, que fueron desde la religión y la economía, hasta las exportaciones e industrias especializadas, más el turismo, actividad fundamental dentro del P.I.B. Egipcio.

Con su ancestral cordialidad, se da tiempo para hablar de historia, filosofía, y de aquellos lugares que debiese visitar en una próxima visita, debido a la agenda tan constreñida que teníamos durante este viaje.

Le pregunto si podremos, o podré visitar la "El Arafa" -como se conoce en el dialecto cairota a esta necrópolis- es una ciudad cuya vida discurre en paralelo a la del resto de vecindarios. La Ciudad de los Muertos, cuyas restricciones son de orden de imagen especialmente.


Me concede todas las facilidades, observando lo delicada que son las fotografías. Se entiende y en un descanso, partimos con el guía a sus recovecos donde se han instalado talleres mecánicos, negocios de orfebres, tiendas de ultramarinos, cafés o constructoras. Es también el hogar de los sepultureros que se reparten el negocio funerario. Viviendo entre tumbas.

Mohamed, de 70 que parecen 90 años, es uno de los más curtidos en el oficio:

"Hay unos cincuenta sepultureros en esta ciudadela. Cada uno tiene su territorio dentro del cementerio", comenta el anciano enfundado en galabiya (túnica tradicional) y arrellanado en el suelo de su tumba por la que merodean, atentos, parte de su familia.
El camposanto más concurrido de la megalópolis cairota, situado en los alrededores del barrio islámico que fascina a los turistas, es una sucesión de criptas donde miles de familias han hallado cobijo.

Un paisaje árido y hostil a los pies de la montaña de Mokattam que se pobló de vivos a partir de la guerra árabe israelí de 1967.

En sus calles desembarcaron entonces los desplazados de la zona del canal de Suez y las mudanzas no han cesado, alimentadas por los abismos sociales de una urbe de 20 millones de personas y el hacinamiento de sus principales barrios.

Se le conoce como "la ciudad de los muertos" porque parece una ciudad fantasma, con sus estrechas callejuelas que serpentean como calles entre las tumbas. Los cairotas la ven como un lugar lúgubre y sombrío, habitado por los espíritus de los muertos.

La Ciudad de los Muertos de El Cairo es un lugar insólito en el que los vivos y los muertos conviven sin pudor. Cuenta con unos 7 kilómetros cuadrados a lo largo de los cuales se extienden las viviendas formadas por estancias pequeñas y frías con patios de arena en los que se extienden antiguas tumbas.

Sin electricidad y sin agua corriente, algunas de las improvisadas casas ubicadas en suntuosos panteones cuentan con tumbas en el interior de las habitaciones.En medio del caótico panorama cubierto por la hostilidad y la relativa frialdad de las interminables avenidas, sorprende encontrar cafeterías y tiendas que ofrecen todo tipo de servicios, como relataba al comienzo.

domingo, 13 de abril de 2025

Desde mi Ventana

 

 

                                                             Desde mi Ventana

 

El interior de la catedral, con sus suelos, sus techos y sus paredes, también hará volar nuestra mirada, perdiéndose por la grandiosidad de la cúpula, que alberga un mirador espectacular. De vuelta al exterior, yo me centro en las Puertas del Paraíso que visten al Baptisterio.

Es mi tercera visita a Florencia, y sigue sorprendiéndome. Cuento mis planes de ir a recorrer el Corredor Vasariano (Piazza della Signoria) que da una idea del abrumador poder de los Médici. Para acceder sin ser vistos; la intrigante familia construyó en 1564 este pasadizo secreto de un kilómetro, que une el Palazzo Vecchio con el Palazzo Pitti.

Sólo se puede visitar con reserva , por lo que cuento con los buenos oficios de Gianni. El trayecto, si logro un cupo, dura unas cuatro horas, con desayuno incluido en la terraza de la Galleria degli Uffizi. La fortuna de los Médici se concentra aquí (más de 700 obras), en el considerado primer museo del mundo de pintura renacentista.

Freud decía que de la belleza también se puede enfermar, y es que lo “bello” lleva intrínseco un elemento perturbador que puede alterar nuestras facultades intelectuales y turbarnos el ánimo. ¿No ha sentido nunca un cierto estado de animo diferente al escuchar música?

Si no le ha pasado con la música, perdone que lo ponga en duda. No se si servirán de verdad, pero las playlists de Spotify o antiguos CD ́s con Mozart para Dormir, Chopin para Estudiar, y cien más dedicados a los niños. Si hasta existe el Beatles for Babies.
Lo que sí sé. Es que no fui el primero en experimentarlo, ni seré el último, por mucha realidad virtual que exista, y como comentaba, que este desasosiego tienen el nombre del escritor francés Marie -Henry Beyle.

Es conocido como el síndrome del estrés del viajero o la enfermedad de los museos. Los turistas que lo han sufrido aquejan taquicardia, sudoración, sofocación, tensión emocional, agotamiento y mareo: o sea una pequeña y positiva Crisis de Pánico.

Por eso, cuando uno le pregunta a un florentino qué es lo que son; responderán diciendo qué es lo que fueron. Y en verdad razón no les falta. Sus calles están sembradas de obras artísticas, desde la cúpula , que puede verse desde cualquier punto de la ciudad –y del mundo, dirían los florentinos- hasta la iglesia de Santa Croce, pasando por el palacio de los Uffizi, la Piaza della Signoria, el Ponte Vecchio o la casa de Dante, por citar tan sólo alguno de ellos.

Con tanta acumulación de belleza artística por metro cuadrado no es de extrañar que Stendhal, sufriera un empacho artístico, como conté anteriormente. Y en verdad esto paso. Un 22 de enero de 1817 tras un largo día paseando por las calles de Florencia, admirando tallas, cúpulas, frescos, fachadas... el escritor comenzó a encontrarse mal al llegar a la iglesia de Santa Croce. En su diario escribió: “me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme”. Tras ser examinado por un médico, que no hizo otra cosa que tomarle el pulso y mirarle a los ojos, le dijo que padecía de “sobredosis de belleza”. En 1989 , una psiquiatra italiana, la doctora Graziella Magherini, después de llevar más de dos décadas trabajando en el Hospital de Santa María Nuova, en Florencia, describió más de un centenar de casos similares al que sufrió Stendhal en turistas y visitantes de la ciudad. Se describe científicamente como una reacción psicosomática y corporal provocada por la saturación que produce la sobre contemplación de la belleza en un corto espacio de tiempo. No en balde, Stendhal llegó a Florencia en una diligencia después de un viaje de varias horas, en el que no hubo lugar para el descanso. El escritor francés inició su periplo por Italia el 24 de septiembre de 1816, viaje que le llevaría a conocer Milán, Bolonia, Roma y Nápoles, entre otras ciudades.




Los viajes se conciben en la mayoría de los casos como descanso, diversión o aventura, y, en algunos casos, como alimento del alma. En esta última acepción vendría a representar una aventura interior y una fuente de pasiones, aquí estaríamos en riesgo de sufrir esta curiosa patología. Por este motivo, yo me quedo con el referente romántico del síndrome de Stendhal, y con el hecho de que la contemplación de la belleza sublime puede originar un ritmo emocional in crescendo que se puede traducir en síntomas psicosomáticos. Seguro que más de uno estará pensando a estas alturas que si Stendhal hubiese viajado a otros lugares como San Petersburgo, Córdoba, Estambul o París habría corrido la misma suerte. A mi no me cabe la menor duda.


Vicente Pérez y Pilar Amenábar


Esa noche, invité a los Pérez- Amenábar, para decantar las emociones y las horas de avión; a un dato entregado por mi cuñada, quien estudió Arte y Restauro en Florencia; el secreto mejor guardado en la familia: La Trattoria Casalinga: donde sirven exclusivamente platos típicos de la Toscana con una excelentísima calidad . Una de las cosas que más nos gustó es que no había ni un sólo turista en el local, a pesar de ser sábado y temporada alta. Reconozco que no tengo nada de gourmand ni de gourmet, pero no por ello soy incapaz de discernir entre un plato bien preparado a uno que no.
Sin embargo, por sobre el agrado de una comida, esta en inmenso placer de la compañía, que en este caso, me trae los más lindos recuerdos de Soledad.

 

Hotel Excelsior en Florencia

 



 Hotel Excelsior

 

Sale al encuentro Gianni Riatsch, y la fría noche florentina, en la Piazza Ognissanti, cambia por completo. Estamos entrando a una joya que proyectó Brunelleschi, de acuerdo a los registros de Vasari, en sus “ Vidas”. Cuatrocientos años distan del encargo efectuado por parte de la familia Giuntini, para lo que hoy es el Gran Hotel, y nuestro amigo lo cuida como reliquia.

Abro mi ventana, hacia el Arno, y aparece majestuosa gran cúpula, “ Il Duomo”. La segunda y más imponente estructura de este tipo, después del Panteón en Roma. La obra de este joven Filippo Brunelleschi, que no cumplía 41 años cuando se la adjudicó.

Está con un costado cubierto de andamios y malla de color, en plena reparación.
No se había llevado el concurso para las puertas del Baptisterio, a los 23 años, por tanto, estas dos bóvedas octogonales superpuestas, han desafiado a los arquitectos e ingenieros, computadores incluidos, para restaurar tan magnífica pieza gótica, alma florentina, dan cuenta de una talento sorprendente, ahí , frente a mis ojos.

El Síndrome del Viajero: Diario de Florencia, de Stendhal, entero subrayado, me parece que cobra cuerpo y siento esa sensación destilada en el célebre episodio que él experimenta al salir de la iglesia de Santa Croce de Florencia:

“ Había alcanzado ese punto de emoción en el que se encuentran las emociones celestes inspiradas por las bellas artes y los sentimientos apasionados la vida se había agotado en mí y caminaba temeroso de caerme.”

El conocido síndrome de Stendhal, expresión que acuñó la psiquiatra florentina, tema que comentare más adelante ,y documentado como algo vivido por numerosos visitantes en Florencia, es una noción que trasciende a esa ciudad y concierne a todo viajero sensible. Y es que la capital de la Toscana respira arquitectura, pintura y escultura por todos y cada uno de sus rincones. Una belleza florentina que sobrecoge.
Que maravilla. Que deja sin palabras.

Quizás convenga leer este Síndrome del viajero ante todo como un reconocimiento al Stendhal viajero, que nos enseña una forma de viajar, su particular forma de ver, su mirada siempre inteligente e intensa, su concepción del viaje como observación, diversión, alimento para el alma, como aventura interior, como fuente de pasiones que lo son por la vida. Porque esta ciudad es como un museo al aire libre, por el que vagar sin prisas y por el que suspirar por volver otra vez. Adentrarse en sus encantos sin la presión del tiempo, no obstante, es complicado, pero hay imprescindibles que no se pueden dejar de ver.

¿ Televisión ...qué es eso ?; hasta mi computador, me parece un poco raro en esta pieza maravillosa con vista hacia la cuna de grandes artistas. Teléfono..” Gianni, ya vamos, estoy con Filippo, Sí, sí. comemos en el sexto piso, que pongan otro puesto. Voy con Stendhal “

En nuestra mesa, no hay mucho espacio para frivolidades. Estamos exhaustos con el largo viaje, con stop over de 10 horas en Londres, y la vista nos tiene absortos.

Qué sería de Florencia sin su característica postal presidida por la cúpula de Santa Maria del Fiore? Preguntan al unísono dos amigas embelesadas por la vista desde la terraza. Y es que su espectacularidad y el delicado mármol blanco y verde de su fachada le confieren el merecido protagonismo del que hace alarde. La Piazza del Duomo, ahí la catedral se levanta imponente ante los ojos encandilados de quienes se rinden a sus pies, pudiendo disfrutar toda la ciudad desde lo alto del Campanile de Giotto. A primera hora de la mañana, proponen ir a Santa Maria del Fiore ya que amanece solitaria a la espera del frenesí habitual, por lo que vale la pena despertarse bien pronto para evitar las aglomeraciones y contemplar en profundidad toda la belleza del lugar.

London Clinic

 



Durante años, Pan American Airways, tuvo un plan denominado Open Jaw, que más que una traducción literal, es un gesto de sorpresa; ya que permitía, al comprar un pasaje a Estados Unidos, agregar cualquier destino europeo por U$ 120, y devolverse al punto de origen desde allá, O sea, un triangulo. De repente, parecerá pedantería, si no se tiene en consideración este pequeño “detalle “, que uno pudiese ir por tres días a París, o a visitar a unos amigos a Madrid por el fin de semana.

KLM y sus representantes fueron muy generosos, al invitarme varias veces a Holanda, pero significativamente, cuando cumplió 80 años de existencia, donde reunió a 80 Travel Writers, uno por país, de todo el mundo justo bajo la Ronda Nocturna, y tener una de las experiencias más increíbles de mi vida, atendido por varios mozos y una comida de película.

Viajes donde se podía fumar, después, con sección fumadores , hasta lo que hemos vivido estos últimos años, donde no es concebible, que alguien prenda un cigarro, en la clase que sea. Viajes que hacían de el agente de viajes, un ser indispensable, para acceder a un itinerario o ruta más agradable que otra. Consejos sobre aeropuertos, o paradas, que más bien parecen estadías, hasta el día de hoy al hacer escalas, insufribles, por ahorrarse unos pocos dólares o por no revisar la letra chica del pasaje, o de la reserva en Internet..

Aprender a viajar ligero de equipaje, bastante más fácil hoy en día, con cámaras digitales y celulares que con tantos gadgets, hasta sirven hasta para hablar. Ni decir lo que significó la llegada de los iPads, donde van mis libros, fotos, videos, y agenda, entre muchas aplicaciones que ayudan tanto en reducir el peso, aunque es sorprendente las mochilas que he visto, en la espalda de varios pasajeros, que superan con mucho las medidas permitidas para llevar en la cabina.

Al comenzar este libro, había terminado de digitalizar una cantidad importante de diapositivas o slides, ya que uno de los CD ́s que tenía, lo perdí. Y, ahí en ese repaso por tantos lugares, ayudado por la cuarentena, me dio un impulso para juntar algunas de las historias más relevantes. Alguno de estos viajes, los que hice en compañía de periodistas, o personas invitadas en lo que se denominan Fam Tours, inevitablemente, me harán detenerme en alguno de ellas, pues la mitad del cuento se basa en su presencia.


Vicente Pérez Zurita, gran periodista y querido amigo, era el RP de British Airways. Trabajaba con su mujer, la encantadora Soledad Amenábar (†), también periodista y tuvo a cargo de armar algunos viajes fantásticos, entre ellos, en conjunto con Rosario Rozas, representando al Hotel; donde asistimos a la reinaguración del Hotel The Westin Excelsior.

Llegamos a Londres, para cambiar de avión con destino a Pisa, y luego en Van a Florencia. Ese mismo día, apenas llegamos al salón en Heathrow, nos sorprendió en vivo la detención de Pinochet por televisión. No pudimos sustraernos de tremenda noticia y esa mañana del 17 de octubre de 1998, despachamos con los medios con que contábamos a distintos diarios lo que estaba pasando. Oscar Izurieta, agregado militar en Londres, por razones obvias, inubicable: estaba en la London Clinic, y nosotros partíamos a las 5 de la tarde.


Historia de mis Paseos

 


 Mi método como paseante urbano es simple: camino sin mapa y sin brújula, dejándome guiar únicamente por la curiosidad. No tengo prisa por llegar a ningún lugar. No hago planes muy detallados. Voy a donde mis pasos me lleven, confiando en el azar y el capricho para conducirme a encuentros fortuitos y pequeños descubrimientos.

A veces me detengo horas frente o dentro de una tienda, como suele suceder con las librerías de Buenos Aires, o aquellas de Edimburgo, donde nadie te apura. Otras, sigo desde un café a algún desconocido que despierta mi interés, imaginando su vida privada a partir de sus gestos y vestimenta. Cuando la ciudad me abruma, busco refugio en algún parque o jardín, esos oasis donde se filtra la calma de la naturaleza.

Para mí, cada paseo es una aventura en miniatura, un acto de exploración y descubrimiento. Voy por la ciudad como el naturalista va por el campo, atento a cada detalle, maravillándome ante la diversidad de la vida. Puede parecer una suerte de Acto Poético, y solo aquellos que lo han sentido me entenderán sin un prejuicio de frivolidad.

El flâneur está siempre alerta, con los sentidos aguzados. Abriéndose a leer la ciudad como quien lee un libro: en cada esquina hay un párrafo, en cada rostro una historia. Con paciencia logro descifrar el idioma secreto de la calle.

Comparto así la visión de Baudelaire, para quien el paseante solitario es "un príncipe que disfruta en todas partes de su incógnito". La ciudad es mi reino, y mis súbditos son la muchedumbre anónima.

El verdadero flâneur camina sin propósito y es justamente esta falta de dirección lo que permite el hallazgo de lo inesperado. Dejo que la ciudad me sorprenda, me conmueva, me replantee mis certezas sobre la condición humana.

Cada jornada de vagabundeo urbano es para mí una aventura introspectiva. Entre la muchedumbre me encuentro a mí mismo. La ciudad parece disolverse en mi interior. Me siento parte del pulso anónimo de la multitud.

Soy un espectador invisible que se mezcla en el gran teatro de la calle. Y la ciudad es mi musa, mi maestra, mi galería y mi escenario. Mis paseos son el homenaje a esa gran dama siempre fascinante que es la urbe son alma. Ciudades sin alma, no son parte de mi repertorio. Las he vivido y las he escapado.



Quien sería Donald Trump en la Ilíada


 Entre los libros a los que he recurrido una y otra vez a lo largo de mi vida, buscando consuelo, sabiduría, alegría o autocomprensión, la "Ilíada" de Homero ocupa un lugar destacado.

Como todas las obras de arte perdurables, con cada lectura me ofrece una nueva e insospechada perspectiva sobre la naturaleza humana. Esto se debe, quizás, a las circunstancias cambiantes del mundo o de mi propia vida, como una montaña, inmutable en sí misma, parece cambiar cada vez que la observamos desde un nuevo ángulo.

Releí la "Ilíada" por última vez en enero, poco después del cambio de administración en Washington. Lo que descubrí en ese momento particular de la política estadounidense fue que los líderes del pendenciero y disfuncional liderazgo griego se habían convertido en un elenco de personajes extrañamente familiar. Y mientras leía, no pude evitar preguntarme: si Donald Trump fuera un personaje de la "Ilíada", ¿quién sería? 

Un breve recordatorio de los puntos principales de la trama. Los griegos llevan nueve años sitiando Troya tras el rapto de Helena por un príncipe troyano. Tras una exitosa incursión costera, el rey griego Agamenón elige como botín de guerra personal a la doncella Criseida, hija de un sacerdote de Apolo, quien lo castiga con una plaga sobre los griegos. Agamenón apacigua al dios accediendo a devolver a Criseida a su padre, pero a cambio exige que el príncipe Aquiles, el guerrero más temible del ejército griego, le entregue a su propia esclava sexual, la princesa Briseida. 

Aquiles se retira a su tienda en un ataque de furia épica y resentida, negándose a luchar hasta que Agamenón se disculpe y le devuelva a Briseida. Solo cuando su alma gemela, Patroclo, muere en batalla a manos del príncipe heredero troyano Héctor, Aquiles se convence de volver a la contienda para vengar a su amigo asesinando a Héctor. Aun así, no es hasta que el rey troyano aparece en el campamento griego y le ruega que devuelva el cuerpo de Héctor que Aquiles finalmente aprende los poderes curativos de la empatía.

Entonces, ¿quién es el Trump del Egeo? Si vas a jugar a este juego, lo primero que debes recordar es que la Guerra de Troya se desencadenó por un caso monumental de dignidad herida y la percibida necesidad de venganza, al igual que las ambiciones presidenciales de Trump comenzaron con su humillación pública en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca de 2011 a manos de Barack Obama. 

En ese contexto, el primer candidato obvio para el Trump de la Edad de Hierro tendría que ser el rey griego Menelao, el agraviado esposo de Helena e instigador de la guerra. Pero si bien Menelao no es exactamente un personaje secundario en el poema, difícilmente puede describirse como el principal impulsor de la acción principal. Cabe recordar, también, que aunque la "Ilíada" termina antes de la caída de Troya, fuentes griegas posteriores afirman que Menelao perdonó a Helena y vivió con ella en una feliz y monógama reconciliación a partir de entonces, lo cual difícilmente concuerda con lo que sabemos sobre Trump.

El siguiente candidato, y mucho más probable, es Aquiles, quizás el protagonista más desagradable del poema épico. Aquiles es un matón petulante, susceptible, vengativo y narcisista que se aferra al rencor con la tenacidad de un perro rabioso. Es infantil, propenso a las rabietas y carente de compasión. Destruirá a todo aquel, amigo o enemigo, que se interponga entre él y sus deseos. Deja a sus aliados en la estacada cuando más lo necesitan. Como todos los líderes griegos que esclavizan a las mujeres de sus enemigos derrotados, es un depredador sexual. 

No se deja convencer por argumentos que apelen a su generosidad, su sentido de la justicia o su humanidad. ¿Les suena familiar? Sin embargo, al final de la "Ilíada", Aquiles parece finalmente haber tomado consciencia de sí mismo, haber aprendido algo importante sobre sí mismo y haber cambiado, quizás incluso haberse ablandado; es imposible imaginar a Trump consiguiendo eso. Por eso apuesto por el rey Agamenón. Nunca cambia ni aprende. Es un bruto en el Libro 1 y sigue siendo un bruto en el Libro 24. La única manera de conseguir algo es arrogando su autoridad e intimidando cuando la persuasión sería la opción más sensata.

Cuando gana, se regodea; cuando pierde, despotrica. Es inmune a la vergüenza y su única lealtad es hacia sí mismo. Se encierra en el campamento mientras otros luchan por él. Culpa a cualquiera menos a sí mismo cuando sus planes fracasan. Deja que otros hagan el trabajo sucio, pero siempre reclama la mayor recompensa, incluso si eso significa estafar a quienes se han arriesgado por él. Como lo describe Pat Barker en su novela "El silencio de las doncellas", Agamenón es "un hombre que no ha aprendido nada ni olvidado nada, un cobarde sin dignidad, honor ni respeto". 

Aquiles lo llama "un rey que devora a su propio pueblo". Puede que sea rey, pero incluso quienes cumplen sus órdenes lo desprecian por completo. Hay otros candidatos potenciales en el ejército griego, como el sanguinario y arrogante Diomedes, que lucha contra los mismísimos dioses, o el quejoso e insufrible Tersites. En cuanto a los troyanos, Homero generalmente los describe con una paleta más amable, con mayor sentimiento de familia y menos moral.

Lapsus, aunque el cobarde Paris, que se esconde en la cama mientras otros luchan y confía en la intervención divina para salir de apuros que resultarían fatales para la mayoría de nosotros, es un personaje desagradable. En última instancia, sin embargo, es difícil ver a Trump como alguien distinto a Agamenón. Después de todo, es este rey quien lidera a sus compatriotas en una cruzada apocalíptica, contraproducente y alimentada por el agravio contra un enemigo que es, sin duda, más humano, más sabio y más civilizado que él. 

Y aunque los griegos pudieron haber ganado la guerra, al final causó mucho dolor, sufrimiento y penurias innecesarias a todos los involucrados y no benefició ni siquiera a aquellos en cuyo nombre se libró.

Zapallar. Lentes en Viaje


 



Libro sobre Zapallar