martes, 17 de febrero de 2026

Tesoros Ocultos del Norte de Italia

 

La verdad es que todos siempre terminan en los mismos tres o cuatro lugares, pero el norte de Italia tiene rincones que te dejan con la boca abierta y sin tener que andar a los codazos con otros turistas. Le preparé una lista a un amigo que erstaba fascinado en plorencia, u no es para menos, pero ya había visitado las ciudades más importantes:



Tesoros Ocultos del Norte de Italia: 15 Lugares Alucinantes

Si bien la mayoría se va directo a Venecia, Milán o las Cinque Terre, estas joyas son igual de impresionantes y mucho más tranquilas. Aquí tienes lo mejor del norte para salirte de la ruta típica:

1. Lago de Braies

 


 

Es un lago alpino color esmeralda en el Tirol del Sur. Las montañas de los Dolomitas de fondo son un espectáculo. Puedes alquilar un bote de madera, caminar por el sendero que lo rodea o simplemente sentarte a admirar el paisaje.

2. Portovenere

Este pueblito pesquero está justo al sur de Cinque Terre. Es super colorido y menos agobiante. No te pierdas la Iglesia de San Pietro en el acantilado y la Gruta de Byron para darte un chapuzón.

3. Val di Funes

Es, posiblemente, el paisaje más fotogénico de los Dolomitas. Imagínate iglesias alpinas perdidas en praderas verdes con picos gigantes de fondo. Hay rutas de senderismo para todos, desde paseos tranquilos hasta subidas para expertos.

4. Trieste

Una ciudad puerto con una mezcla única de cultura italiana, austríaca y eslava. Sus cafés históricos parecen sacados de Viena y el Castillo de Miramare sobre el Adriático es una joya. Además, te queda a un paso de Eslovenia y Croacia.

5. Bérgamo Alta

La parte vieja de la ciudad está amurallada y en lo alto de una colina. Subir en el funicular desde la ciudad moderna ya es un planazo. Sus calles empedradas están llenas de restaurantes donde tienes que probar los casoncelli (una pasta riquísima).

6. Cremona

Si te gusta la música, este es tu lugar: es la cuna de los mejores violines del mundo. Puedes visitar talleres de artesanos y ver su catedral, que tiene una torre de campana imponente. Por cierto, pide los tortelli di zucca (de calabaza).

7. Santuario Madonna della Corona


 

Este lugar parece de película. Es un monasterio que parece tallado directamente en la roca de un acantilado en el Monte Baldo. Las vistas del valle del Adigio son de locura. Preparense con tiempo, y armense de valor. El paseo vale por todos los demás datos

8. Mantua 

 


 

Es una ciudad del Renacimiento rodeada de lagos artificiales, lo que le da un aire de isla. El Palacio Ducal es inmenso (¡500 habitaciones!) y está lleno de arte. Es un sitio UNESCO pero sin las multitudes de otros lados.

9. Langhe

Es "el paraíso" para los amantes del vino. Aquí nacen los famosos tintos Barolo y Barbaresco. Puedes ir de bodega en bodega probando vinos, trufas y platos locales en pueblitos como La Morra.

10. Vipiteno

Casi en la frontera con Austria, este pueblo parece de cuento de hadas con sus casas góticas de colores. Es ideal si buscas ambiente de montaña, buena comida (mezcla italiana y austríaca) y senderismo sin complicaciones.

11. Parma

Sí, de aquí viene el queso Parmigiano-Reggiano y el jamón de Parma. Puedes hacer tours por las fábricas para ver cómo se hacen estos manjares desde hace siglos. Su catedral también tiene unos frescos que no le envidian nada a las de las grandes ciudades.

12. Turín 

Fue la primera capital de Italia y se nota en sus palacios reales. Tiene el Museo Egipcio (de los mejores del mundo) y una cultura del aperitivo increíble. Además, tienes los Alpes ahí mismo para una escapada rápida.

13. Lago de Iseo

Es mucho más tranquilo que el Lago de Como o el de Garda. En medio del lago está Monte Isola, la isla lacustre más grande de Europa, donde solo se permite andar en bici o a pie. ¡Paz total!

14. Brescia

Aquí tienes de todo: desde ruinas romanas impresionantes hasta castillos medievales. El Museo de Santa Giulia es un viaje por 3.000 años de historia y el castillo tiene unas vistas geniales de la ciudad.

15. Treviso

La llaman la "Pequeña Venecia" por sus canales y edificios históricos, pero sin el caos de turistas. Es el lugar perfecto para tomarse un prosecco (la región del vino está justo al lado) y probar unos cicchetti (tapas locales).


Un pequeño consejo: Si vas a visitar varios de estos puntos, lo ideal es arrendar un auto para moverte a tu aire, especialmente en zonas como Langhe o los Dolomitas.


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